España. El RD 126/2015 permite dar los alérgenos de palabra si están registrados por escrito o en formato electrónico, y pide un cartel visible que diga dónde está la información o que se puede preguntar al personal. En Andalucía, Consumo dijo en abril de 2025 que ofrecer la carta de precios solo por QR es ilegal: el QR complementa la carta, el mural o la pizarra.
Ciudad de México. Desde el 1 de marzo de 2023, restaurantes y bares deben poner en la entrada la carta con precios, de al menos 35 × 50 cm, igual a lo que se cobra dentro, y avisar de que la propina es voluntaria. Ese cartel va en la puerta; el QR de la mesa no lo sustituye.
Colombia. La Circular Externa 007 de 2022 de la SIC pide precios en una carta o lista física, con al menos una visible desde fuera. El QR es opcional y no reemplaza la carta física. Ver los precios no puede exigir registro ni datos personales.
La carta de GustoQR lleva los 14 alérgenos por plato y se abre sin registro ni app. Su versión imprimible sale de los mismos datos, así la carta física y la del QR coinciden. Esto es información general, no asesoría legal.
Una frase para la tarjeta
Carta y alérgenos: escanea o pregunta. Cabe en la frase corta y le dice al cliente dónde está la información.